ODIO EL DEPORTE
y otros cuentos para vagos
Debes saber que NO SOY una persona deportista. Y que hace años - cuando no le daba importancia - ni siquiera me movía demasiado. Eran muy pocos los días en los que llegaba a 5000 pasos.
También debes saber que en el futuro negaré haber dicho esto porque estoy en el proceso de convertirme en alguien a quien le gusta el deporte y debemos ser impecables con nuestras palabras , pero este es un tema para otra carta.
¿Porqué te digo esto? Por si te da la tentación de poner la excusa de “ya pero a mi no me gusta el deporte, no me gusta comer bien”.
YO TAMPOCO soy esa persona.
Llevo TODA MI VIDA luchando con mi cuerpo. Porque toda la vida me he contado que me encanta comer mal, que odio hacer deporte. Y aun así intentando una y otra vez llevar una vida saludable. ¿Tiene sentido? Ninguno. Pero esto es a lo que vamos hoy.
No es falta de ganas. Ni de información. Ni siquiera de disciplina.
Es otra cosa.
Te cuento.
Mi 2025 empezó bien. Los primeros 6 meses construí buenos hábitos. Perdí los 10kg que me sobraban y gané el foco y energía que acompañan a las buenas costumbres. Esto ya lo había vivido antes, pero POR FIN estaba convencida que había conseguido el equilibro. Sin embargo el año acabó estrepitosamente mal.
Y 2026… vuelta a empezar.
Otra vez retomar buenos hábitos después de haberme comido la vida misma.
¿Te suena este círculo vicioso?
En enero volví a mis básicos
rituales de inicio y cierre del día
la alimentación que sé que me funciona
al menos 9.000 pasos diarios (aka: salir de casa)
Y además añadí cosas nuevas:
cambié el café por matcha para recudir leche y cafeína.
empecé a hacer ejercicio DE VERDAD casi a diario (el cómo lo conseguí da para varias cartas, te lo cuento en otro episodio)
En febrero ya estaba en mi centro otra vez.
Cerré el mes con una media de 11.000 pasos al día.
Esta app que promete pagarte por andar me motivó bastante a conseguirlo. Aún no te puedo confirmar que sea cierto, pero estoy apunto de poder hacer mi primer cobro, en próximos episodios te cuento si funciona.
Mantuve mis hábitos
Y sostuve con dignidad los nuevos.
YA ERA DEPORTISTA: Hacía ejercicio casi a diario. Probé el barre, bikram, yoga aéreo, pilates ¡yoga aereo! y terminé apuntándome a entrenamiento funcional. Fui realmente constante.
Fue sin duda mi mejor mes hasta ahora.
Comía bien, me movía bastante, tenía energía y estaba ULTRA enfocada.
Pero entonces llegó marzo.
Y poco a poco todo empezó a caerse.
Empecé a trabajar más. Y a sentir que todo lo demás me quitaba tiempo.
El hiperfoco se apoderó de mí y todo lo demás empezó a desaparecer. Así que empecé a 🤨 “optimizar” .
Dejé el gimnasio para entrenar en casa (spoiler: me duró 3 días)
Me compré la caminadora de escritorio más barata que encontré (hace años que trabajo de pie)
Dediqué menos tiempo a comer y cocinaba menos → comía peor
¿Resultado?
Nunca más se supo de Barbi deportista. Vuelta a ganar kilos, mientras perdía el foco, la energía y las ganas de vivir. Porque no solo me movía menos, sino que cada vez salía menos de casa, por supuesto a pesar de la cinta mi media de pasos ni en foto veía los 10K. Y lo peor:
Mi capacidad de socializar se esfumó.
Si te ha pasado antes, ya sabes cómo sigue esto.
Y vuelta de nuevo al bucle. ¿De verdad tengo que dejarme la vida para alcanzar buenos resultados?
OBVIAMENTE NO (quiero pensar).
¿Pero cuál es la solución?
Realmente aún no tengo la respuesta a cómo no volver a caer.
Esto (si te quedas), lo vamos a descubrir a la vez.
Pero hay algo que sí he aprendido: a salir del bucle.
No es solo un tema de hábitos. Y está muy lejos de ser fuerza de voluntad.
Tiene mucho más que ver con cómo estas construyendo tu vida.
En la próxima carta te voy a hablar justo de eso.
Y de por qué eso lo cambia todo, aunque no lo parezca.
De cómo hago para salir del bucle, y de cómo hacer honor a todas las cosas increíbles que sí he construido.
¿Quieres una fórmula para salir del pozo? ¿Te gusta el chisme?
Te veo en la próxima.
B♡

