Consejos vendo
para mí NO TENGO
Hola, soy Bárbara y te ayudo a diseñar tu propia vida
creando un negocio web a medida.
Esto es lo que te vas a encontrar si entras en bvaras.es (mi negocio principal).
No solo tengo varios negocios propios, sino que también ayudo a otros a crear los suyos. Y sin embargo, si tuviera que poner mi negocio como ejemplo este trimestre… ni yo misma me contrataría.
Por si acabas de llegar: esta es la carta 4 de una serie sobre mi Q1, emprendiendo con tdah.
Según cuando me preguntaras, hubiera afirmado que mi Q1 que estaba siendo un desastre.
Enero fue mi mejor mes económico del trimestre. A pesar de no dedicarle mucho tiempo el resultado fueron buenos números, buen trabajo. Y lo más importante: sensación de control. Mi foco estuvo principalmente en bvaras.es, cerré un proyecto web con cliente y también empecé a crear el primer producto de mi programa de diseño de negocios web (te iré contando más según avance). Fue un mes con ocio y negocio a partes iguales.
En febrero hubo mucha novedad y mucho ocio. Iba y venía entre mis negocios, además de crear un proyecto nuevo. Al anterior cliente web se añadió otro nuevo de mentoring + diseño web. También avancé con el ebook, mientras creaba contenido para mi marca de camisetas (que hizo que vendiera más). Fue un mes increíble (a nivel emocional sobre todo) pero los ingresos no superaron a los gastos. Así que acabé con una sensación de felicidad mezclada con irresponsabilidad.
Marzo empezó como cada año, pagando la mayoría de facturas anuales de herramientas de bvaras.es. Esto junto al balance de febrero, hizo que empezara a optimizar mi vida para trabajar más y gastar menos.
¿Y sabes que ocurrió? Me volví mucho menos productiva.
Y no por trabajar menos, sino por vivir menos.
Todo empezó con el estrés de una migración que no salió como esperaba.
Había tenido un año para migrar 10 webs que tenía en un hosting a otro, pero mucho mejor hacerlo en el ultimo momento Por si algo sale mal, dejar de comer bien, de moverte, de dormir tus horas… un plan ideal ¿a que si?
Así que cuando acabé estaba quemada y bloqueada. No salía, tampoco me ponía a trabajar. Había perdido todos mis hábitos y mi vida social. Hasta que por fin rompí el patrón, decidí irme a llorar a la playa y retomar mis buenos hábitos. Y en la última semana avancé más que en todo el mes junto.
Terminé la fase 01 de diseño web de un cliente, avancé con mi ebook y mientras, terminé de construir mi sistema de organización integral en notion (te contaré más en otros capítulos). Económicamente fue un fail, pero vendí varios kits de journaling con los que no me hago rica pero me dan ánimo para continuar.
Mi 2026 no ha empezado vendiendo millones
Pero queda muy lejos de ser un mal trimestre.
Aunque mi sensación durante gran parte de él ha sido la de estar fallando. Y de sentirme ultra-impostora por no ser capaz de tener orden en mis negocios, cuando me dedico a diseñar negocios a medida para otros. Y aparece la duda recurrente: como es posible que no haya sido capaz de crear un sistema que funcione cuando yo no funciono. A pesar que la respuesta es clara, no dejan de aparecer esos pensamientos. Porque viniendo de mí, es lo primero que tendría que haber resuelto.
Llevo años ayudando a otros a construir sus
negocios a medida.
Para cómo piensan, cómo trabajan, qué pueden sostener. Lo primero que hago con cualquier cliente es entender cómo funciona su cabeza. Sin eso, cualquier sistema que construyas se cae. Porque diseñar negocios a medida no va solo de estrategia. Va de autoconocimiento antes de cualquier otra cosa.
Y aun así, en cuanto yo he dejado de estar bien, he saltado de un negocio a otro, con resultados pero sin criterio.
No porque no sepa lo que debería hacer, sino porque cuando no estoy en mi centro, mis propios consejos desaparecen.
Esto sumado a que nuestro propio negocio se queda siempre para después, hace que el caos se apodere de nuestras propias decisiones.
Así que a pesar de que tengo un método para crear negocios que funciona a la perfección para otros, no soy siempre capaz de crear un sistema que me sostenga.
Pero cada vez estoy más cerca de que esto deje de depender
de cómo estoy cada día.
En la próxima carta te cuento el hábito clave que se ha mantenido firme incluso en los días más complicados. Y por qué creo que ahí está la clave de todo.
Nos vemos pronto.
B♡

